Un propietario de una serpiente Pitón Molurus, viene a la consulta porque estaba con la tripa hinchada y había desaparecido la manta eléctrica del terrario. Se le hizo una radiografía donde se observó que se la había tragado.
Se le anestesió mediante intubación endotraqueal y respiración asistida, realizando una incisión en la zona ventral, para extraer cuidadosamente la manta eléctrica, pues ésta, estaba enrollada en el estómago. El postoperatorio lo pasó en la incubadora a 28 grados durante 15 días, para acelerar así su recuperación.