Es muy común en los perros y en los gatos la generación de piedras en la vejiga que terminan alojándose en la uretra causando una obstrucción total o parcial de la micción, siendo esto, muy incómodo y con graves consecuencias. En el caso del perro al tener el hueso peneano muchas de esas piedras no pueden eliminarse. Mediante la litotricia por ultrasonidos, se pueden reducir hasta la eliminación definitiva.